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lunes, 16 de enero de 2012

resident artist

Last year I made a proposal to a very good photographer (and even better friend), Juan Baraja. He discovered Lisbon and wanted to make a project about the city. I love his work and I decided to offer him an exchange: he would became myhomeinlisbon's resident artist, and as an exchange, we will use a selection of the images he takes for the lisbon walks guide we are preparing.

He started spending a few days just moving around with friends, taking some images and enjoying while discovering this amazing city.

He came back in summer and then real work started. I went with him to a few places and it was really amazing to see who he works and to share this time with him.


Then he came back in autumn and this time he made the most and best of his job...


...while having time to prepare delicious Spanish Tortilla de patata for dinner.


Last friday I receive a present from him, it was a box containing 31 beautiful images in small size, printed in thick cotton paper. They were the best protrait I've seen of this city in years. Leaving on a side the obvious images we all have of tiles, Tagus river views, trams and colored buildings, his portrait of Lisbon shows the non visible skin of the city. When you look at them, you can feel exactly the same feeling you'll experience while getting lost through the streets of Mouraria, Graça, Estefania, Alcántara...



Now the layout of the guide is in process,
and friends requested to give us their favorite walks in their neighborhoods.
It's time to start drawing the map,
and work it out to have it ready almost next Christmas!!

sábado, 31 de diciembre de 2011

un año más, felices ... un año más felices

Suelo ser bastante echada p'alante, y casi siempre al tomar decisiones hago bastante caso a la primera respuesta que sale de mi interior, de ese sitio impreciso un poco más arriba del estómago y más abajo del corazón. El 20 de diciembre tomábamos una decisión inesperada y aparentemente dura: retrasar el inicio de las obras de reforma de micasaenlisboa: el momento no es el mejor. A veces hay que ser prudente y medir TODAS las fuerzas implicadas en una historia, y no sólo las que creemos que tenemos. La decisión salió de ese sitio impreciso, y del crudo análisis de la realidad que nos rodea, que parece reinventarse cada media hora, como si este mundo en que vivimos no supiera en qué se quiere transformar. Después de tantos años a la espera, ahora que parecía todo despejado para empezar, no ha sido fácil, pero sí la mejor decisión tomada en mucho tiempo.

Einstein dijo una vez algo así como que el mundo que hemos creado no podrá cambiar nunca si seguimos pensando del mismo modo en que pensábamos cuando lo creamos. Como todos, los meses pasados he dado muchas vuelas a todo ese cambio que parece que se está gestando, y que cada día estoy más convencida de no va a suceder, porque seguimos (qué se le va a hacer!) pensando igual (o peor) que pensábamos cuando lo creamos. No es pesimismo: es que prefiero contemplar la realidad y extraer de ella lo que voy encontrando de bueno. Y sí, hay mucho que no me gusta, pero intento minimizar su impacto con grandes dosis de contemplación de las maravillas que me rodean.

Hace unas semanas presenté un proyecto al que ando dando vueltas ante El Foro de la Ruina Habitada, un grupo de locos que, como yo, llevan adelante sus ideas más o menos descabellados en el mundo de la hostelería. Empecé la presentación con una frase de Confucio que me acompaña hace años:


"elige un trabajo que verdaderamente ames,
y no tendrás que volver a trabajar en la vida"

Ayer durante el desayuno, ha salido una vez más ese clasico de pregunta de un huésped: "ya te lo habrán preguntado muchas veces pero ¿tu cómo llegaste hasta aquí?". Y en medio del cada día más breve relato de los pasos que me trajeron a Lisboa, antes de que yo la pronunciara, el huésped que tenía enfrente, ante mi sorpresa, ha repetido la frase de Confucio.

La última tarde de 2011, para despedir el año, he hecho eso que tanto tanto me gusta y que tantas veces he disfrutado a lo largo de este año: ir a navegar el Tajo en el velero de Ricardo. El barco estaba libre de 2 a 4, y se me ocurrió que era una forma preciosa de celebrar con mis huéspedes el año nuevo, así que he invitado a un grupo de micasaenlisboa y de BaixaHouse a
una travesía. Ha sido como siempre una delicia. Al terminar me he quedado haciendo de "ayudante" en una segunda travesía rumbo al oeste para ver la puesta de sol con otros navegantes, y he compartido otro momento "Confucio" con Ricardo: hablando de la vida, del año que termina, y del que empieza, hemos vuelto una vez más sobre lo mismo: el placer que supone dedicarnos cada día a hacer algo que nos gusta tanto. De sol a sol. De lunes a domingo. De enero a diciembre. No es trabajo, es placer. A veces cansa, preocupa, agobia, es complicado, pero no por eso deja de ser un placer. Y en mi caso, y en el suyo, el placer es infinitamente superior al cansancio, la preocupación, el agobio o las complicaciones. Y ante cada traba descubrimos una oportunidad para enderezar el rumbo. Nos hemos despedido con un deseo de seguir haciendo cosas que nos gustan y que nos dan placer.

Este año ha sido lo que ha sido: con multitud de cosas buenas, algunas regulares y unas pocas que podían no haber pasado, pero que me han ayudado, como siempre, a apreciar mejor las buenas y a aprender de ellas.

Al año que empieza sigo pidiéndole lo mismo que a los anteriores:
Seguir acumulando momentos de absoluta felicidad
sin dejar de disfrutar de cada cosa que hago.
Y compartirlos con vosotros...
Ah! y como siempre, mucha risa para 2012... y que Confucio nos acompañe!

(Y como ha sido el año de mis "mini-videos" aquí os dejo unos cuantos, un resumen de las cosas que disfruto cada día. Espero haber aprendido bien la lección "blogueriana" correspondiente y que se vean bien.)









































sábado, 24 de diciembre de 2011

La mejor cena de navidad

La semana pasada leía en el blog de El Comidista de El País una entrada sobre "comidas viejunas". Me hizo gracia el post, y al leerlo comprobé que mi abuela María y sus banquetes navideños estarían de la más absoluta actualidad. Lo único que me gusta de estos días es que los paso con mi familia: no es fácil juntarnos, aunque no seamos muchos, vivir cada una de las hermanas en una ciudad diferente, hace que a veces los reencuentros sean tarea difícil. El resto de la parafernalia me la ahorraría con un par de excepciones: el pavo, la sopa de almendra, las vieiras gratinadas, ver a mis sobrinos hacer el ganso (ya han dejado de tener edad) para ganarse el aguinaldo, y el intercambio de regalos de la noche del 24.
Así que he decidido rescatar 3 recetas de la abuela, fotografiarlas mientras las preparábamos hoy, y transformarlas en una felicitación de Navidad. Las cantidades son para 12 personas:

Vieiras gratinadas:
12 vieiras con su concha, 1 cebolla grande, 50 grs. de harina, mantequilla, 1/2 litro de leche, sal, pimienta blanca y un poco de pan rallado.
Picar la cebolla fina, rehogar con un poco de mantequilla y cuando empieza a dorarse, añadir la harina, tostar junto y poco a poco incorporar la leche sin dejar de remover para que no se hagan grumos. Salpimentar y reservar cuando todavía no ha espesado demasiado. En el momento de servir, templar un poco, y repartir la bechamel sobre las conchas con las vieiras dentro, espolvorear un poco de pan rallado y gratinar en el horno. Nosotros las servimos con un par de langostinos gratinados en cada plato.


Pavo relleno de fruta:
1 pava (es más sabrosa que el pavo) de unos 4 kilos, cebollas, orejones, ciruelas pasas, uvas pasas sin hueso, 3 manzanas reineta, 1 cabeza de ajos, 2 litros de caldo de pollo, brandy, hilo de algodón grueso y aguja, 1 jeringuilla.
Lavar bien la pava, quitándole las vísceras, higados, riñones y todo lo que pueda tener en el interior. Limpiar o/o quemar los plumones que pudieran quedar en las patas. Pelar las manzanas y cortar en dados de 1,5 cm. salpimentar la pava por dentro y rellenar con los dados de pamnzana, ciruelas, uvas y orejones, apretando bien para que quede bien relleno. Coser con cuidado para que no se salga nada por delante ni por detrás.


Untar con aceite una bandeja de horno profunda y colocar el pavo, rodeándolo con cebolla cortada en trozos grandes, ajos enteros separados sin pelar y los trozos que hayan sobrado de manzana. Inyectar al pavo por fuera el brandy (este año se nos ha olvidado comprarlo y hemos inyectado un Glenfiddich reserva, que era el whisky favorito de mi padre) . Salpimentar por fuera y poner al horno a 180º media hora. Poner el caldo a calentar en el fuego, y cuando pase esa media hora, empezar a regar cada 15 minutos el pavo con un par de cucharones de caldo. Normalmente hay que asarlo durante 1 hora por cada kilo de peso. Este de hoy estará listo por la tarde, un par de horas antes de cenar. Se saca del horno cuando está listo, y justo antes de servirlo, se le da un golpe de horno caliente para que se temple un poco.


Sopa de almendra
6 paquetes de pasta de almendra, 1,5 litros de leche, 250 grs. de azúcar, pan del día anterior y canela
Cortar el pan en rebanadas finísimas y colocar al fondo de una sopera o de los cuencos en que se vaya a servir. Deshacer la pasta de almendra en la leche al fuego. Añadir el azúcar y dejar dar un hervor. Retirar del fuego y verter sobre la sopera (o los cuencos). Espolvorear de canela y dejar enfriar a temperatura ambiente. Cuando está frío, colocar en el frigorífico para servirlo frío.


Estas recetas sólo tienen un problema:
hay que esperar un año completo para volver a disfrutarlas.
No sabrían igual si no es con algún sobrino enredando,
con el mensaje del Rey de fondo mientras se pone la mesa,
con los olores mezcándose en la cocina,
y con todo bien empantanado.
¡Buena noche para todos!

martes, 30 de agosto de 2011

Easy cake from Bellver & Erika to Sofia

This is the first post I write in English, but there was a guestfriend* who told me last week it was hard for her to understand my posts so… I’ve decided to try in English for the first time. Please apologise all the mistakes (for sure) I’ll make.

This is another post about small happy things going on at myhomeinlisbon. Erika, one of the girls on the staff at home loves baking. Her dream is opening somewhen* in the future her own bakery in the village at Minas Gerais (Brazil) where she’s originally from. A few weeks ago I started thinking on how could we collaborate in making her dream come true in a certain way. We serve fresh cakes every morning for breakfasts at home and also at Baixa House. Up to now sometimes I prepare them at home, we’ve been also ordering in a close shop, or at the bakery. Scones or "pão de queijo" are prepared at home, but why not starting to organize the necessary infrastructure to bake our own cakes every day? We have the right person (Erika), her work will be much more appealing so she’ll be (even) more happy and we all will also be more happy (and fat, I’m afraid).

Last week we started testing different cakes recipes so we can find easy but delicious ones that she can prepare and we all can enjoy. The first recipe was her own one of a simple basic yogurt cake. She tried it, and the results where not the expected as taste was delicious but texture was not what we wanted to have. We left that recipe on a side and experienced another 3, Gael’s orange cake, something very Portuguese called “mármore”, and a simple egg whites one. All of them delicious, they are being served this week at Baixa House.

Then yesterday I remember a very simple recipe that Bellver, a good friend and great Spanish artist gave me a few months ago with the idea of serving it at Baixa. We try it, and it was the most easy, simple and delicious cake I’ve taste in my life. I guess this is going to be the king of the cakes, as it’s a perfect base to add other ingredients that will make our life’s even more happy. Yesterday we try it with an evening tea at home with Sofia (another part of the team). She was needing some treat so this is a present for her, just to bake at home if you feel a bit needed of a little “miminho”.

The funny thing is that it has the same ingredients as Erika’s yogourt cake…(but different measures).

INGREDIENTS:

180 grs. sugar • 180 grs. flour • 2 eggs • 3 tea spoons of raising powder • 1 lemon curd • 125 cc. seeds oil • 12 – 14 crushed almonds • 250 cc. milk

Preheat the oven to 200 ºC.

Mix all ingredients (keep a bit of almond on a side). Grease a cake pan with seeds oil and flour, and pour the mixture. Put the almonds on top of the mixture. Turn down oven to 175ºC and bake 55 minutes. Wait a little bit even if smelling is so good: don’t be anxious!

Bellver’s original is done with olive oil, but I guess it’s too Spanish for international guests, and Erika’s original had seeds oil so we’ve changed it a little bit to make it softer.

We are using small pans so we can serve one cake per double room/apartment, or big pans for more guests sharing an apartment. If you use small pans, 25 minutes baking will be enough.

We’ll try to substitute almods on Thursday. I’ll update results.

Happyfat* moment!


* maybe these words don’t exist, but I guess they are understandable…

sábado, 1 de enero de 2011

Absolutamente felices, siempre

"The joy of getting older (why life starts at 46)" era el artículo de portada del último número de The Economist de 2010. No es una revista que lea normalmente, pero dado que este es el año 46 de mi vida, decidí leerlo con atención. Según el artículo a medida que nos hacemos mayores, somos cada vez más felices, y lo que había sido hasta entonces primordial (vitalidad, brillantez mental y física), pierde importancia en favor de la felicidad (eso que llevamos buscando toda la vida). Tengo un ahijado de 11 años que es mi debilidad, Nicolás. En una redacción del colegio hace un par de meses, ante la pregunta "¿cuándo eres feliz?" respondía "absolutamente siempre". Sólo tiene 11 años, pero la rotundidad de su respuesta es una de las mejores cosas que me ha dejado este año.


2010 no ha sido un año fácil. Creo que para casi nadie. Tengo varios amigos cercanos con dificultades vitales, que no tienen nada que ver con la crisis en la que estamos inmersos, y que han hecho que este fuera para mi totalmente especial. Serán por mucho tiempo ejemplos a seguir, sonrisas que me acompañarán ante las contrariedades, y gracias a las que espero recordar que las crisis se pueden convertir en oportunidades si las miramos desde el ángulo adecuado.

Este 2010 ha estado lleno de nuevos proyectos paralelos a micasaenlisboa. Ha sido el del arranque de Casa da Diná, donde he pasado algunos de los momentos más felices del año. He colaborado con varios emprendedores que quieren poner en marcha proyectos parecidos al mío, y a los que intento traspasar mi experiencia para que consigan que su sueño, como el mío, se haga realidad.

2011 va a ser un año de muchísimo trabajo. En febrero arrancaremos Baixa House, un precioso edificio de apartamentos en la Baixa de Lisboa desde los que esperamos que sigáis disfrutando de esta ciudad que tanto nos gusta. Estamos poniendo en marcha una publicación pequeñita sobre Lisboa, hecha con cariño y con la ayuda de amigos lisboetas y de los huéspedes que han pasado por casa. Esperamos tenerla lista en marzo y que sea un complemento a nuestros consejos, para todos los que os alojáis en casa o en los apartamentos.

Pero por encima de todo, parece que finalmente va a ser el año definitivo para el proyecto de ampliación de micasaenlisboa. Ahora que veo cada vez más cerca la licencia de la Cámara de Lisboa y el inicio de las obras, el vértigo de la situación me empuja a coger fuerzas para tirar de todo este carro con energías renovadas.

Tengo la suerte inmensa de estar rodeada de gente estupenda
gracias a la que pasar por esta casa sigue siendo
una experiencia única: huéspedes, amigos, colaboradores, ...
a todos me gustaría desearos desde aquí
lo que he decidido que sea mi único propósito para el año nuevo
(y para la vida),
seguir el ejemplo de Nicolás y

SER FELIZ ABSOLUTAMENTE SIEMPRE

(gracias, Luis, por la preciosa foto y por regalarme un rayo de sol en el día más triste)