Viernes por la tarde: coger el barco en Cais de Sodré hasta Cacilhas para ver atardecer tomando una caipirinha en Atírate ao Río. Vuelta en barco y cena tranquila en A Margem.
Sábado: descanso del desayuno con remoloneo intenso en micasaenlisboa, paseo por el Chiado para ver una expo de arte cinético en el Museo do Chiado y compras en A Vida Portuguesa y en París en Lisboa. Comida ligera en Bernard de la Rua Garret. Excursión a Praia de Meco a dormir la siesta, ver atardecer, y una nueva caipirinha en O Bar do Peixe. Vuelta a Lisboa y cena fantástica en Luca, como siempre.
Domingo: más remoloneo en micasa. Visita al CCB y la expo sobre Le Corbusier: nos faltan horas, ya que hemos quedado para comer en Comporta. Comida maravillosa en una compañía inmejorable en Comporta Café, siesta al sol, y penúltima caipirinha en mejor compañía todavía. Vuelta en el Ferry de Troia viendo el "pôr-do-sol" en cubierta. Cena en el jardín de micasa.
Sábado: visita mañanera a la Ellipse Foundation en Cascais. Comida en Praia Adraga. Excursión a Mafra para ver el Convento y sentirte un poco parte de la historia de Portugal. Cena en Pap Açorda y copas en el Barrio Alto sin hora.
Domingo: excursión a las praias de la linea en tren. Tarde de final de eurocopa en casa de un amigo (con bandera de España), y paseo con cena por Alfama, en Santo Antonio.
No es necesario darse una enorme paliza para disfrutar de esta ciudad: ofrece miles de alternativas que se escapan de las guías de viajes.Los que venís a micasa tenéis un cuaderno en vuestra habitación para leer con las experiencias de los que os han precedido. Y si no, tenéis mi experiencia, y la de los amigos que suelen pasar por casa cada día.

